Me tocó un amor obsesivo, perjudicial. Me tocó tocar la muerte tan de cerca hasta perderle el respeto. No me asusta morir: me aterroriza seguir despierta. Me pregunté cuántos años más voi a vivir, no por miedo a desparecer sino hasta con necesidad de ello.Perfección es una palabra demasiado grande, aunque muchas veces la hallamos pronunciado con una lejana liviandad; tan fuerte es que no conocimos una pareja perfecta, no vivimos JAMÁS en un mundo perfecto, NUNCA nada salió perfectamente. Somos IGNORANTES de aquello que es perfecto.